En medio del debate en Comisión en la Cámara de Diputados, la diputada nacional por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, miró fijamente al Canciller Héctor Timerman y recordó el "pasado de amistad, cariño y militancia" que alguna vez lo unió, para después, sin pelos en la lengua, reprocharle "la vergüenza", con la que " firmó el acuerdo " con Irán.
"Por el conocimiento y el cariño que nos hemos profesado, un afecto sincero de gente civilizada y no mediocre, no entienda que esto es una cuestión personal y política", dijo "Lilita" en el cierre de su discurso. "Los dos sabemos que somos profundamente creyentes, yo soy judía espiritual. Le quiero decir que yo siento que usted me ha entregado", arremetió.






